Viajar con niños: la parte más dura

Sois muchos los que me decís la suerte que tengo por viajar tanto y así es: estoy encantada con la vida que HEMOS ELEGIDO entre Dani y yo. Siempre he sido muy viajera y me encanta poder inculcárselo a mis niños.

Esta es la fórmula que hemos encontrado para conciliar. Dani viaja muchísimo debido a su trabajo y no queremos pasar mucho tiempo separados, además los niños cada vez acusan más sus ausencias.

De excursión por Islandia. Gracias al trabajo de Dani podemos descubrir lugares maravillosos

De excursión por Islandia. Gracias al trabajo de Dani podemos descubrir lugares maravillosos

Lo que no conocéis de nuestros viajes: los puntos negativos

  • Muchas veces Dani enlaza un viaje con otro y nos encontramos directamente en el destino. Esto supone que yo viajo sola con los peques. Afortunadamente están muy curtidos y se suelen portar fenomenal, pero no dejan de ser niños pequeños que en ocasiones están cansados o tienen un mal día. ¿Os imagináis lidiando con dos niños llorando, descalzándoos, pasando el control (separando con una sola mano comida, tecnología, portabebés…)? Pues eso: suele ser agotador.
  • El trayecto a algún  destino lejano puede resultar eterno para un adulto, ¿os imagináis para un niño pequeño? Subo la apuesta… ¿Ahora os imagináis para un adulto con un niño (¡o dos!) pequeño?
  • Un puntito extra para vuestro cansancio durante el trayecto: seguramente vayáis cargados como mulas. Maleta, mochila, portabebés, carrito, etc. Id mentalizados, será solamente un ratito (a la ida y otro a la vuelta).
Llegando a Corea del Sur. Con una niña era más fácil: ahora hay que añadir un carrito y un terremoto a la ecuación

Llegando a Corea del Sur. Con una niña era más fácil: ahora hay que añadir un carrito y un terremoto a la ecuación

  • Para terminar con el trayecto: veréis que la gente va tranquilamente dormida o leyendo. Vosotros no. Lo más probable es que estéis levantados más de la mitad del tiempo.
Buceando en los auriculares de Renfe. Sin palabras...

Buceando en los auriculares de Renfe. Sin palabras…

Jugando en la cafetería del tren

Jugando en la cafetería del tren

  • Ocurre lo mismo en destino: como os he comentado viajamos para acompañar a Dani mientras trabaja, de modo que a no ser que tenga una pausa en los ensayos o algún día libre (cosa rara, sólo ocurre con las producciones muy largas) el turismo también lo hago yo sola con los peques.
  • No es su entorno de confianza, no tienen sus juguetes, no es su plan de parque habitual, no es la comida a la que están acostumbrados, igual no se sienten seguros en una cama extraña, etc.
  • Antes de visitar una nueva ciudad hago una selección de los lugares que quiero visitar pero normalmente soy incapaz de cumplir con todos los planes. Viajar con ellos es más lento, se cansan o les entra el hambre de repente.
  • ¿Os han recomendado un bar de copas o un restaurante espectacular? Pues seguramente NO podáis ir con niños.
  • Los niños funcionan mejor con las rutinas y en los viajes se trastocan mucho: preparaos para que también se trastoque su carácter, más aún si no están acostumbrados a viajar.
Gran disgusto en el templo Senso-Ji (Tokio)

Gran disgusto en el templo Senso-Ji (Tokio)

Como veis no todo es idílico en nuestros viajes. En casa resulta fácil lidiar con ellos si estoy sola, pero en el extranjero es mucho más difícil porque normalmente carezco de las herramientas habituales.

¿Que por qué seguimos viajando? Además de por conciliar, porque tiene muchos más puntos positivos que negativos y porque hemos aprendido a sortear la mayoría de estos obstáculos.

Puede ocurrir una desgracia (como una pupa) en cualquier lugar del mundo: esta vez tocó en Londres

Puede ocurrir una desgracia (como una pupa) en cualquier lugar del mundo: esta vez tocó en Londres

Tened en cuenta, además, que las circunstancias de nuestros viajes son muy específicas: suelo viajar yo sola, hacer turismo también sola y las veces que nos desplazamos con Dani él va tan cargado (la dura vida del músico) que, al menos en lo concerniente a los bultos, no suele poder ayudarme. Pero en vuestro caso lo más probable es que podáis ayudaros el uno al otro y que estas escapadas sean por placer y no por trabajo.

Un segundo están bien y al siguiente les entra un cansancio extremo

Un segundo están bien y al siguiente les entra un cansancio extremo

No os desaniméis y leed el siguiente post.

¿Os ha tocado viajar solos con los niños alguna vez?

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1 Comentario

  1. Hola, excelente articulo, yo viví la experiencia de viajar con mi bebe, actualmente estoy por estudiar Ciclo formativo de grado superior Información y Comercialización Turísticas quiero ser Guía de turismo.

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