Ya había viajado varias veces pero siempre acompañada, lo malo llegó la primera vez que viajé sola con Eva. ¡Casi me da un infarto al intentar planificarlo todo! no sabía cómo coger un taxi con la niña (pensaba que sin grupo0 no se podía), si es que lo lograba no creía que fuera a caber todo en el maletero, era incapaz de cargar con todo en un autobús, no alcanzaba a imaginar cómo podría llevar maletón, niña y carrito, y cómo podría desmontar éste una vez hubiera montado en el tren… En fin, un desastre. El caso es que resulta todo mucho más sencillo de lo que parece: