Los dos meses posteriores a dar a luz fueron sin duda maravillosos. Por fin habíamos formado una pequeña familia y nos había tocado la lotería con una niña que nos dejaba dormir, preciosa, sonriente, que no dió ningún problema ni tuvo ninguna complicación. Una niña fácil, en definitiva.

Con los meses, hay recuerdos que se difuminan y desde luego con los años ni nos acordaremos, pero me gustaría prevenir a las futuras mamás sobre aspectos que quizá les sorprendan.