El jet lag, también conocido como descompensación horaria o disritmia circadiana es un desequilibrio interno que se produce al cambiar muy rápidamente de huso horario (atravesando varios meridianos), de tal forma que al cuerpo no le da tiempo de asimilar esta diferencia de horas y nuestro ritmo biológico sigue aún en el lugar de origen mientras que en el de destino es otra hora completamente diferente. El reloj interno de la persona tiende a prevalecer, por lo que tendrá sueño en pleno día y por las noches mantendrá un estado de vigilia. Es mucho más acusado cuando se viaja hacia el este que hacia el oeste, de modo que lo notamos mucho más en nuestra ida a Corea del Sur que a la vuelta.