¿Verdad que os han surgido mil dudas acerca de la salud dental de vuestros hijos? A nosotros, desde luego, muchísimas. Por suerte he podido hablar con Manuel: odontólogo, implantólogo, dueño de su propia clínica en Gijón y padre de un niño de la edad de Eva, que nos acompaña en esta entrevista para hablarnos de un montón de temas relacionados con los dientes de nuestros ratoncitos.

Con Manuel, en la puerta de su clínica.

Con Manuel, en la puerta de su clínica.

1.- ¿A qué edad comienzan a salir los primeros dientes y en qué orden?

–Generalmente, empiezan a salir sobre los 6 meses de edad, siendo de todos modos orientativo puesto que es muy variable de un niño a otro, habiendo niños que a los 4 meses ya tienen algún diente y otros a los que no les sale hasta los 9, por poner un ejemplo: el mío. El orden de salida dentario es, siendo también orientativo:

  • Entre los 6 y 8 meses nos encontramos con la salida de los incisivos centrales inferiores.
  • De los 7 a los 10 meses incisivos centrales superiores.
  • Entre los 8 y los 10 meses los incisivos laterales superiores.
  • De los 10 a los 14 meses incisivos laterales inferiores.
  • Entre los 14 y los 20 meses nos iremos encontrando la salida de los primeros molares superiores e inferiores.
  • De los 16 a los 24 meses caninos/colmillos superiores e inferiores.
  • Y ya por último, los segundos molares entre los 24 y los 30 meses de edad.
La ratoncita con once meses.

La ratoncita con once meses.

2.- ¿Qué se puede hacer para aliviar el dolor de la salida de los dientes?

–Uno nunca sabe si esta pregunta es para aliviar al niño o que puedan descansar los padres (risas).

Cosas frías: Como os habréis fijado los bebés cuando están con el dolor característico de salida de los dientes ante todo rehusan comer cosas calientes porque eso les causa más inflamación e incomodidad. Siempre se van a sentir más a gusto comiendo cosas frías o fresquitas.
Se le pueden ofrecer varios remedios fríos que le alivien, como por ejemplo darle fruta fría (no congelada) en las bolsitas especiales de red, para evitar que se atragante. Le servirá a modo de mordedor, que es la siguiente opción que podemos utilizar para que nuestro bebé sienta un ratito de alivio. Debemos asegurarnos de que los mordedores estén fríos directamente de la nevera pero no de congelador, así como de que no estén rotos.
Como alternativa casera al mordedor nos puede servir una toallita de tela húmeda (enfriada por supuesto en la nevera), introducida en una bolsa de plástico limpia. Al masticar la toallita el frío le ayudará a calmar el dolor y la consistencia de la tela le dan un ligero masaje en las encías que le puede aliviar.

El alimentador antiahogo de Eva. Lo podéis rellenar de fruta fresquita.

El alimentador antiahogo de Eva. Lo podéis rellenar de fruta fresquita.

Comiendo una ciruela bien fría.

Comiendo una ciruela bien fría.

Presión: Otra solución que alivia es la presión de la zona donde se está produciendo la inflamación provocada por la erupción dentaria. En estos casos hay bebés a los que no les gustan los mordedores fríos. Es el caso de mi hijo, sin embargo la fruta fría y cualquier cosa que se pudiera llevar a la boca con la que sentir presión y aliviarse a sí mismo le valía. Fuimos buscando mordedores hasta que dimos con uno de la bañera que le gustaba y que no soltaba en todo el día. Tampoco está demás que o bien con los dedos (limpios) o una gasa le demos un pequeño masaje en las encías nosotros mismos, para que esa presión del masaje le alivie. Hay bebés a losque no les hace ninguna gracia que se les meta la mano en la boca, así que suerte.

Con la salida de los dientes, morder con fuerza cualquier cosa le aliviaba.

Con la salida de los dientes, morder con fuerza cualquier cosa le aliviaba.

El collar de lactancia es una forma sencilla de tener siempre a mano un mordedor.

El collar de lactancia es una forma sencilla de tener siempre a mano un mordedor.

Medicamentos: Por último, pero esto lógicamente bajo supervisión médica y después de consultar a su pediatra, medicaciones que le alivien ante la inflamación causada por la salida de los dientes. En este caso, lo que más nos puede valer y siempre a partir de los 6 meses es el ibuprofeno, en las dosis adecuadas para cada niño.
Hay más alternativas así que aquí cada uno es responsable de consultar con el pediatra.

3.- ¿El chupete afecta de alguna forma a la formación del paladar y los dientes o son leyendas urbanas?

–El chupete o la succión de los dedos en sustitución del chupete puede causar problemas importantes y graves en la formación del paladar, no permitiendo su correcto crecimiento. Lo cuál puede llevar a importantes problemas de alimentación, lenguaje, desarrollo funcional, etc.

Es importante que la retirada del chupete se produzca no más tarde de los 2 años de edad.

Siempre oímos las clásicas quejas de padres y madres de que a ver quién aguanta al pequeño por la retirada del chupete, pero os aseguro que es peor todos los problemas que le pueden conllevar a nuestro hijo una retirada tardía del chupete que tener que aguantar un par de días de llantos nocturnos. Su salud es prioritaria a nuestro sueño.

4.- ¿Cuál es la edad recomendada para visitar por primera vez al dentista?

–Al igual que empiezan a ir al pediatra, etc, desde bien temprano, mi recomendación es que aproximadamente a los dos años de edad, y a partir de ese momento en el que prácticamente todos los dientes de leche han erupcionado o casi, se les empiece a revisar la boca en el dentista. De esa manera, acostumbras al niño a sentarse en el sillón sin tener que hacerse nada en la boca en la mayoría de los casos, y se van acostumbrando a ver al dentista cómo un médico más. Si empezamos a llevarlo en el mismo momento que vemos que tiene una caries o algún problema el niño puede asociar el dentista directamente con la incomodidad que produce una visita en la que hay que estar mucho rato con la boca abierta y por supuesto anestesiar. De la otra manera prevenimos y ante cualquier problema bucal podremos actuar de forma temprana siendo algo leve y más llevadero, lo que les convierte en personas más colaboradoras. De todos modos, también es importante, porque sin exagerar, he tenido casos severos de caries muy tempranas en dientes de leche, el paciente más joven que he tenido con caries rondaba los 2 años y medio.

5.- ¿Cuándo se debe iniciar la higiene bucal de los bebés (o niños)?*

Desde que nacen ya es recomendable ofrecerles una correcta higiene bucal a nuestros hijos comenzando con el cuidado de las encías. Con la salida de los primeros dientes hay que mantener el cuidado de las encías y añadir el cepillado de los dientes.

Eva cepillándose los dientes.

Eva cepillándose los dientes.

6.- ¿Cómo ha de realizarse esa higiene?

–Al principio cuando no tienen dientes hay que intentar mantener las encías limpias al menos una vez al día. En este caso usaremos una gasita húmeda e intentaremos frotar suavemente la cavidad bucal, encías, mejilla, lengua y paladar. Determinados especialistas recomiendan hacerlo en la hora del baño.

Una vez que nos encontremos con la salida de los primeros dientes y hasta que terminen de salir todos los dientes de leche, empezaremos con que además de seguir manteniendo limpia la encía de los dientes que no hayan erupcionado todavía tendremos que empezar a cepillar los dientes de leche, ya sea con un dedal de silicona para el uso de los padres o bien con un cepillo especial para bebés (consistencia muy suave) 2 veces al día. También les alivia durante la erupción dentaria.

También dentro de la higiene y la prevención es importante retirar el biberón antes de los dos años de edad para prevenir posibles caries derivadas del uso del mismo.

Hay tener en cuenta que nuestros hijos aprenden de nosotros, es importante que esa higiene bucal nos vean realizarla en nosotros mismos frente a ellos para servir de ejemplo y aprendan de una necesidad de higiene diaria para prevenir futuros problemas. Somos el espejo en el que se miran. Así que si se puede a lavarse los dientes en familia. De todo se aprende y no hace ningún daño.

El cepillado hasta los 5 años de edad debemos realizarlo nosotros mismos y que luego sea el propio niño el que se haga un repaso a sí mismo para que vaya aprendiendo. No al revés puesto que el niño puede asociar que qué más dá cómo lo haga si lo va hacer mal y se lo vamos a repasar…

El cepillado debe realizarse con pasta de dientes florada si queremos prevenir la caries, según estudios recientes entre 1000 y 1400 partes por millón. En los niños que no saben enjuagarse hay que usar una mínima cantidad (menos de la mitad de un grano de arroz), en niños que ya sean más mayores y sepan enjuagarse debemos usar de cantidad lo correspondiente a un grano de arroz, y en nuestro caso ya adultos el tamaño de un guisante.

Nos pidió cepillarse los dientes después de cenar en un restaurante de Valladolid.

Nos pidió cepillarse los dientes después de cenar en un restaurante de Valladolid.

7.- Pregunta obligada: ¿qué te gusta o qué cambiarías del blog?

–El blog me gusta tal y cómo está porque de forma habitual representa la personalidad del que lo realiza y es algo muy personal. Además está estupendamente hecho. Me encanta.

El Dr. Herrera atendiendo a una niña.

El Dr. Hernández con una niña.

¡Madre mía qué de cosas he aprendido con esta entrevista! Mil gracias, Manuel. Me doy cuenta de la cantidad de cosas que hacíamos mal, como dejar que se cepillara Eva sola los dientes. Ahora, primero lo hacemos nosotros y después se queda ella con el cepillo un rato. Qué cierto es que somos el espejo en el que se miran: desde muy muy pequeña nos cepillamos los dientes delante de ella y desde que tiene un año es ella misma quien nos lo pide en cuanto termina de comer (¡pero qué lista es!). Comenzó siendo un juego y ahora es una rutina más para ella.

*Existe la creencia popular de que el cuidado de los dientes no comienza hasta aproximadamente los dos años.

¿Habéis descubierto algo que desconocierais? ¿Tenéis alguna duda más? ¡No dudéis en participar!

 

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